viernes, abril 18, 2008
Quimera.
jueves, marzo 20, 2008
sábado, marzo 01, 2008
miércoles, septiembre 05, 2007
Encomio a ...
Trapo, zazz, zizz zazz, codos sangrientos grises y oscuros, vino barato y las caras de los demonios, el tipo duro, y usted por qué arde como un vertedero viejo. Dedos sin uñas y el piano amarillento, la sobriedad es mi demonio, ocupaciones y desdeñas, rayando la hoja de mítines gramaticales, algún sentido cómo la más alta nota en la escala, pero cae al sifón cobijado por cabellos húmedos y tinturados de la herida en los codos, amarillento y tibio, son ocho minutos dependiendo de la continuidad del tiempo, con el zizz y zazz, y el trapo roto roído de hermosas polillas, deliciosas sobre los poros ahogándome en el delirio del último sonido, un claro. Paaam.
sábado, abril 14, 2007
jueves, marzo 29, 2007
Divagaciones 1
miércoles, febrero 07, 2007
Flashmob Transmilenio. 10/Feb/07 5:30 PM. Estación los Héroes (Bogotá Colombia).
En algún momento de su vida siendo usted un bogotano promedio, ha pasado por las estaciones grises y frías del sistema masivo de transporte TRANSMILENIO (TM), por algún motivo del destino tiene usted un dispositivo que capture imágenes, lo mejor es cuando un rayo de sol se filtra entre las rejas que asimilan celdas donde usted permanecerá por lo menos dos minutos, en ese momento saca de su mochila, morral, maleta, bolso, una cámara, la extensión de sus miembros, su tercer ojo, mientras que una voz le dice “Dispara idiota” , todo se torna como un albur perfecto, hasta que un vocablo manipulado por la orden sin sentido y amargada de un titerillo de corbata le impugna a usted un alarido: “hágame el favor está prohibido tomar fotos aquí” , por lo cual no se encuentra una razón y antes de que usted pueda objetar algo, la misma voz que le ha quitado el momento perfecto, la foto de su vida le dice: “Yo estoy es recibiendo ordenes, hágame el favor, o si no le quito ese artefacto”. miércoles, enero 24, 2007
Cuento: Denuesto
Siempre pensé que terminaría así, era lo más lógico y venidero que cualquier razonamiento pudiera encontrar a mi existencia. Nunca salió vello en mi cara, siempre fue incómodo que no apareciera, empezando por ahí era bienvenido en la desdicha y el fracaso ante el juicio de los demás, ellos, que nunca me importaran pues no merecían mi atención.
Mi ser misántropo rogaba por un poco de filantropía, inicié la búsqueda de lo que nunca llegué a ser, mis pensamientos eran invadidos por la figura de él. Escuchaba sus quejidos atormentados reclamando lealtad o al menos un poco de memoria, arrollaban cualquier resaca rasgando mi puerta con lágrimas melancólicas ruborizando la tristeza, y no le quedaba más que inclinarse ante su presencia.
El sol asaltó toda mi atención, acercándose con cierto servilismo iluminó el asiento, trataba de saludarme cosa que no hacia hace mucho. Prefiero la oscuridad de mi habitación olorosa a ceniza mojada en vino barato, soñar caminando en la luna para no buscar inspiración en ella, olvidado en mi olvido y respetado por mis canas; de inmediato situé mi cara bajo las manos cubriéndome de la luz del éxito, extrañaba el paraguas que usaba como dilatación de su ser, esperando ser abierto para cubrirse y no se mojara su vida, su amor recostado, reposando, fundido en sus manos, pero que también lo traicionó, ahora le recrimina a ellos su cobardía, lo sé, mientras me dirijo veo su cara intacta a la de la parca como la describiría en algún momento.
Pensaba que no se haría realidad nada, el futuro no estaba entre los planes pero al fin el tiempo llegó, cumpliendo el designio, destino amparado en bostezo perezoso, que poco y de vez en cuando hacia su aparición, bajé del autobús ya estaba más cerca de él, respiré un poco de aire tomando valor para respetarlo y hacer lo que nunca quise, no estaba en París como siempre deseó, el camino era colorido rodeado de margaritas pisoteadas por mi obstinado caminar, no era el gran lugar que merecía un reencuentro, como un café nublado de tabacos sabor a chocolate y café negro dulce y espeso, acompañado con música agradable saboreando el triunfo, dejando atrás la insolencia de lo que hubiéramos querido cambiar, riendo a carcajadas de la ignorancia, prestando atención a la historia que contaba de su último amor que reposaba en la mesa con un separador casi al final convencido de la fidelidad de ella, su literatura.
En mi mente nunca estuvo dejar pasar veinticinco años, luego de aquel ofrecimiento que dispuse cumplir, ni imaginé fuera posible que nuestro final era como sabíamos debía ser. Disimulé la facha agrandando el nudo de la corbata roída por polillas, pregunté por él, estaba donde nunca lo hubiera dejado estar si fuera un hombre consciente, pero luego de tanto tiempo era más una disculpa por verlo que por cumplir con mi palabra.
El hacedor de melancolías por fin se apoderó de él, se hallaba amarrado de manos y pies en una cama de sabanas blancas, en la blancura vomitiva y tranquila. Yo preferí no probar pastillas horarias y alucinantes que harían perder la conciencia, recordando tardes de charlas y noches de tertulia corroídas por un ambiente luciferino, diálogo endulzado por un vino seco y caro, bajo el calor del fuego con nuestros compañeros de averno en una felicidad inicua, pero que pudo ser posible.
Abandoné nuestra condición cuando la cobardía se apoderó de mí, preferí la idiotez y no la demencia, él continuó hasta estar en la situación que temíamos restándole importancia. Me acerqué, vi en sus ojos la locura, las yemas desgastadas y un lápiz con punta fina, la que hacia con sus dientes. Debajo de su cabeza hojas húmedas de saliva que escurría de su boca, sus notas titulaban “Car...na” era lo que su cabello dejaba ver, ya era demasiado tarde no pude cumplir mi obligación.
Me di la vuelta y él se quedó ahí, paciente a cuidados de monjas orando por él, rabizas que herían cada vez más su corazón, sólo dije una palabra: Adiós amigo.
Con mi cabeza en alto caminé hacia el sendero de nuevo, dejé que acabará su vida por sus propios méritos, al final de mi andar, encontré una mujer hermosa que leía un sublime libro, con distinciones, tapas duras y el precio al respaldo, le pregunté que si lo disfrutaba, respondió en tono glorioso, sí, es el mejor de mi vida es mi amor, usted aparece aquí, es usted su amigo, caminando por aquí sin cumplir lo dicho, muriendo por dentro al verlo a él consumido en su melancolía, pactando una cena cuando el reencuentro sea en el recuerdo bohemio de sus vidas, las que nunca tuvieron.
Me ofreció el libro y en su primera hoja decía:
“Porque nunca cumpliste, es el amor de esa mujer lo que me tiene aquí.”.
domingo, enero 14, 2007
Avidez
Algún día pasaré por el mismo lugar dos veces. Esperando esa oportunidad se calienta la lona negra con mi corpulento cuerpo.Rehusé a la derrota, mi esperanza es más grande que tener valor para escuchar las tonadas de un piano desafinado sin cubrirse de carcajadas, aliento desesperado y absurdo, esperanza para que un mago salga de su sombrero, pateado por un conejo que maneja su varita, golpeando su cuello hasta rasgar la medula de un insulso vestido de negro.
Me hace falta pasar dos veces por el mismo lugar, y en el instante ver una orgía de odres donde su paladín enfrente una guerra ante la destilación de su sangre, y muera de cirrosis con la esperanza de dar ejemplo, vaya muestra, si tuviera la oportunidad de pasar de nuevo por el mismo lugar, vería quiméricos abstemios con ínfulas de contrito, pasando su primer sorbo de licor luego de tres días de dolor simulado.
Cuando pase por el mismo lugar dos veces, será posible confirmar que no miento al quitar de mis hombros la esperanza, que un grito desesperado no va más allá que el crujir del corazón brotando energúmena ira, posando sus zarpas sobre mi cuerpo enjuto ante la fijeza de él.
PD: Visitantes, les dejo un pequeño montaje de One True Media con fotografías que logré en mis cortas vacaciones, verán contraluz, paisajes, animales, Disfrútenlas son para ustedes. También quedarán en Mi Foto Blog.
martes, enero 02, 2007
Albur
La suela de los zapatos ya dejaba ver el interior de la misma. La niña caminaba descalza entre ratas y mariposas, Jorge desesperado en su automóvil esperando que el corpulento cuerpo terminara de golpear las llantas. Yo le proporcionaba el primer mordisco al Mango. viernes, diciembre 29, 2006
Laceración.
Eso es muy fácil, no se indisponga mucho y sí es sensible pues lo alterará un poco, tiene que coger un rejón, es muy pesado pero tiene que hacer el intento, luego empapa la punta del instrumento con algún tipo de desinfectante, el mejor y más costoso que consiga en el mercado, se dispone en su habitación o el lugar que más atormenta, acompaña, angustia o custodia su pensamiento y lo enclava hasta quedar satisfecho, esto varía entre las personas, créame, en este oficio he escuchado a muchos pacientes describir aquel lugar de maneras tan heterogenias que me gustaría conocer el suyo. miércoles, diciembre 27, 2006
Aviso.
miércoles, diciembre 20, 2006
Fruición
Ya no tengo alientos para escribir, todo a mi alrededor me satura de puñaladas en la cien, me duelen menos que tus mentiras pero me alivia más que tu presencia subrepticia y huera, que lame las llaves de la puerta entrando a la oquedad de tu mísero amparo. Ataque 3ra Semana
domingo, diciembre 10, 2006
Invitación: Aquelarre Decembrino
Cuándo un programa útil?
domingo, diciembre 03, 2006
Numen.
Estoy guarecido, transitando por las cerraduras de las musas que me soslayan, aunque no las necesité ahora están aquí, se asomaron cuando cerré mis párpados y desearía verlas, escucharlas, conocerlas. sábado, noviembre 18, 2006
Harry Callahan (selección).
viernes, noviembre 10, 2006
Ataque 2da Semana















